
Evite que su vidrio se agriete durante el proceso de templado
Cualquiera que haya trabajado con vidrio conoce bien esa frustración. Estás en la fase de templado, todo parece ir bien… y de repente, ¡el vidrio se quiebra! Por lo general, esto ocurre porque el cambio de temperatura es demasiado brusco. La superficie del vidrio se calienta demasiado rápido, antes de que el centro pueda seguirle el ritmo. Entonces, el vidrio simplemente se rompe.
Para solucionar este problema, utilizamos lámparas infrarrojas de cuarzo. El secreto no está solo en el calor, sino también en la rapidez con la que se puede activar y desactivar ese calor.
¿Por qué es importante la velocidad?
Imagínelo como un interruptor de luz. Las resistencias tradicionales son como sartenes de hierro fundido: siguen calientes mucho tiempo después de que se apaga el horno. Esa demora es lo que destruye el vidrio. Las lámparas de cuarzo son diferentes: prácticamente no tienen “masa térmica”, lo que significa que reaccionan de inmediato.
Cuando el PLC indica que se debe reducir la potencia, la radiación infrarroja se detiene al instante. Sin calor residual. Sin necesidad de adivinar. Esto permite mantener la temperatura dentro de un rango muy estrecho, dándole al núcleo del vidrio tiempo para adaptarse, sin dañar su superficie.
Los componentes necesarios
Utilizamos cuarzo de alta pureza para fabricar las cámaras donde se encuentra el vidrio. Esto permite que soporten el alto calor generado por las lámparas de ondas cortas. De esta manera, el filamento puede funcionar a mayor temperatura y transmitir más energía al vidrio en menos tiempo. Se obtiene mucha potencia, sin necesidad de usar máquinas enormes.
Pero hay algo importante que tener en cuenta: estas lámparas se calientan mucho. El cuarzo puede soportarlo, pero los cables y enchufes podrían no resistirlo. Si utiliza carcases baratas o conexiones de potencia inadecuadas, verá cómo los componentes comienzan a derretirse. Revise sus conectores con atención.
Cómo utilizarlas en su horno
Para poder utilizar estas lámparas en una línea de producción, necesitará un suministro de energía con capacidad de encendido/apagado rápido, generalmente controladores tipo SCR. Esto permite ajustar la potencia según el espesor del vidrio o la velocidad de la línea de producción.
Una última cosa a tener en cuenta: su sistema de enfriamiento. Si sus ventiladores o conductos de aire no son lo suficientemente eficaces para disipar el calor generado por las lámparas, la temperatura base comenzará a aumentar. Y una vez que eso ocurra, todo el proceso de templado se verá afectado.