
La lucha entre patrones nítidos y vidrio resistente
Si alguna vez has llevado a cabo un proceso de templado para vidrio con serigrafía, sabrás lo complicado que puede ser. Se trata de encontrar un equilibrio: se necesita suficiente calor para que el tinte se fije bien y el diseño quede nítido. Pero si se aplica demasiado calor a la superficie del vidrio, surgirán problemas: tensión irregular, grietas estructurales, etc.
Hemos descubierto que las lámparas infrarrojas de un solo tubo son la mejor solución para resolver este problema.
Aplicar el calor exactamente donde se necesita
El secreto está en que las lámparas infrarrojas de un solo tubo permiten calentar únicamente la capa de tinta, sin sobrecalentar todo el bloque de vidrio. Se puede ajustar la potencia y la distancia entre el tubo y el vidrio para controlar el flujo de calor. Las lámparas de onda corta con alta potencia calientan la superficie rápidamente. Es como un destello: el diseño queda fijo antes incluso de que el vidrio alcance su temperatura de templado adecuada.
Pero hay que tener cuidado: si se aumenta demasiado la potencia, el tinte se quemará. Si se reduce demasiado, el diseño se desdibujará en cuanto el vidrio entre al horno. Se trata de encontrar ese punto óptimo.
Los detalles técnicos
Usamos envolturas de cuarzo para estas lámparas. Esto permite que el calor pase mejor a través de ellas. También es importante vigilar los puntos de conexión. Allí es donde suelen ocurrir los problemas. Usar conectores industriales estándar evita problemas relacionados con arcos eléctricos y mantiene la corriente estable cuando el equipo se calienta.
Y, por favor, presta atención a la tensión eléctrica. Un pico de voltaje malo puede destruir el filamento en cuestión de segundos.
La realidad en el taller
Estas lámparas generan una gran cantidad de calor en un espacio muy pequeño. Por eso, los ventiladores y conductos de refrigeración deben estar a la altura de la tarea. Si la carcasa se calienta demasiado, los conectores comienzan a deteriorarse, y entonces te espera un día difícil.
La buena noticia es que reemplazar un único tubo es fácil. Pero hay algo que todos olvidan: limpiar los reflectores todas las semanas. Un poco de polvo puede reducir la eficiencia de las lámparas en un 15-20%. Cuando eso ocurre, las lámparas tienen que funcionar a mayor temperatura para compensar, lo que acelera su desgaste.