
Por qué no jugamos con el cuarzo en los calentadores de baño
Los baños son un lugar difícil para los componentes eléctricos. Hay vapor por todas partes, y las fluctuaciones de temperatura son extremas. Imagínese un elemento calefactor que funciona a 800 °C… y de repente, un chorro de agua fría lo afecta.
Con vidrio normal, eso significa desastre: el vidrio se romperá. Por eso utilizamos cuarzo resistente a las explosiones. No se trata solo de una característica técnica; se trata de garantizar que su ducha matutina no se convierta en un peligro para la seguridad.
El problema del “choque térmico”
El hecho es que incluso el mejor cuarzo tiene sus límites. Cuando la humedad se acumula sobre un tubo caliente, se crean puntos de frío extremo. El interior del tubo está muy caliente, mientras que el exterior está frío. Esa tensión ejerce una gran presión sobre el vidrio.
Utilizamos un tipo específico de cuarzo diseñado para soportar esto. Si llegara a romperse, no se convertiría en miles de trozos puntiagudos. Está diseñado para fallar de manera segura, o mejor aún, para resistir completamente esa presión.
Hacer que el calor llegue hasta usted rápidamente
Utilizamos cuarzo de alta pureza por una razón simple: permite que la radiación infrarroja de onda corta pase directamente a través de él. En lugar de desperdiciar tiempo calentando el aire de la habitación, el calor llega directamente a su piel. Es como entrar al sol. La mayoría de nuestros tubos tienen una potencia de entre 400 W y 800 W. Los combinamos con reflectores para asegurarnos de que el calor vaya exactamente donde queremos.
La realidad de la instalación
No se puede simplemente colocar estos dispositivos en cualquier aparato y esperar lo mejor. La precisión es clave. Si el tubo no está alineado correctamente en el reflector, se crearán puntos de calor que podrían derretir la carcasa del dispositivo. Y si quiere obtener una sensación de calor instantáneo, debe verificar su sistema de cables. Si los cables son demasiado delgados, los conectores se sobrecalentarán.
Los tubos baratos son arriesgados: se queman rápidamente o se rompen en cuanto aparece vapor. Cuando se instala algo justo encima de una ducha, usar cuarzo resistente a las explosiones es la única forma de hacerlo bien.