
Infrarrojo de onda corta para recubrimientos en vidrio: acorta tiempos de secado y mejora la adherencia
Hemos diseñado estas lámparas de infrarrojo de onda corta con un único propósito: secar y curar los recubrimientos en vidrio más rápidamente, sin comprometer la calidad de la adherencia entre el recubrimiento y el vidrio.
Diferencias con los hornos tradicionales
Los hornos tradicionales que utilizan aire caliente dependen de la convección, lo cual es lento y solo calienta la superficie. Nuestras lámparas de infrarrojo de onda corta entregan energía radiante directamente al recubrimiento. Esto significa tiempos de secado más cortos y una adherencia mucho mejor.
Potencia, voltaje y formato
Estas lámparas cuentan con una gran potencia, pero su tamaño es compacto. Una unidad típica funciona a 2500 W, con una tensión de 400 V, lo que permite generar el flujo de calor necesario para un secado rápido. La longitud del tubo es de aproximadamente 300 mm, lo que permite su uso en zonas de recubrimiento estándar.
Ventajas
Se obtiene alta intensidad de calor, sin la necesidad de reconfigurar toda la línea de producción.
Material y diseño
En su interior, hay un envoltorio de cuarzo lleno de halógeno. El cuarzo permite manejar cambios bruscos de temperatura y transmite el infrarrojo de manera eficiente. El ciclo de halógeno mantiene el filamento estable a altas temperaturas, garantizando así un rendimiento constante durante toda la vida útil de la lámpara.
La base R7s
Es la opción ideal para su uso práctico. Es fácil de conectar y se fija bien en el reflector. Además, es fácil de reemplazar cuando sea necesario.
Por qué el infrarrojo de onda corta es mejor que el aire caliente
En el caso del vidrio, el infrarrojo de onda corta penetra rápidamente en el recubrimiento y lo calienta desde adentro. Los disolventes desaparecen rápidamente y el proceso de curado ocurre en segundos, no en minutos. El resultado es una adherencia mucho mejor, aproximadamente tres veces superior a la que se logra con el aire caliente. Esto se debe a que el recubrimiento se cura de manera uniforme, sin dañar la superficie.
Consecuencias y soluciones
Hay que reconocer que tanta densidad de calor requiere un sistema adecuado de enfriamiento y gestión térmica. Es necesario planificar bien el flujo de aire y la geometría del reflector, para que la lámpara funcione dentro de sus límites térmicos. De esta manera, se obtienen ciclos de secado más rápidos, menor consumo de energía y un proceso consistente, día tras día.