
Ya sabe usted qué sucede en la línea de producción: el vidrio se agrieta justo después de ser doblado, o un parabrisas laminado no pasa las pruebas de inspección porque el material PVB no se ha curado de manera uniforme. En nueve de cada diez casos, la causa del problema está justo delante de nuestros ojos: un calentamiento desigual que genera estrés térmico. Hemos desarrollado dispositivos infrarrojos para aliviar ese estrés, de modo que podamos solucionar el problema donde realmente ocurre, y no después de que ya se hayan generado muchos residuos.
Nuestros emisores NIR emiten ondas infrarrojas de corta longitud, con una respuesta rápida y un control preciso. La respuesta es instantánea, y el control del campo térmico garantiza que sea uniforme en toda la superficie del vidrio. Esto significa un calentamiento predecible, sin gradientes térmicos bruscos, evitando así que el estrés se acumule en los bordes o en áreas más delgadas. En la práctica, esto se traduce en menos fracturas en los bordes durante el proceso de templado, mayor reproducibilidad en los perfiles de doblado y una curación más uniforme en los materiales laminados. Además, se reduce el consumo de energía, ya que calentamos directamente el vidrio, y no el aire a su alrededor.
Esto es importante para los equipos que utiliza en su producción. En el proceso de doblado en caliente, el molde se calienta mucho, y el vidrio sigue esa temperatura. Nuestros módulos calientan rápidamente el vidrio, sin elevar excesivamente la temperatura del molde, lo que mejora la reproducibilidad de las formas. En el proceso de templado, un precalentamiento uniforme evita las zonas frías que causan roturas durante el enfriamiento. En la laminación de EVA/SGP/PVB, una curación uniforme evita la formación de vacíos y mantiene la distorsión óptica bajo control. En cuanto a los recubrimientos, el secado controlado por NIR permite eliminar los disolventes sin dañar la película, manteniendo así su adherencia y durabilidad.
La instalación es sencilla, pero el alineamiento es crucial. La matriz de emisores debe seguir el path del vidrio y ajustarse a la emisividad del recubrimiento; de lo contrario, se generarán zonas demasiado calientes. Ajustamos la potencia y la distancia entre los emisores según la velocidad de la línea de producción y la geometría de las piezas. Siempre recomendamos realizar pruebas térmicas después de la instalación. Se espera un tiempo de calentamiento más corto y una vida útil más larga de los emisores, pero también es necesario realizar calibraciones periódicas para mantener el proceso dentro de los parámetros adecuados.