
Deje de calentar el techo y comience a calentar a las personas
Tratar de calentar una sala fría en una fábrica con calentadores convencionales es como desperdiciar dinero. Todos hemos visto cómo el aire caliente asciende directamente hacia las vigas, dejando a los trabajadores temblando en el suelo. Es un desperdicio total.
Por eso utilizamos radiadores de onda corta infrarroja. En lugar de intentar calentar cada centímetro cúbico del aire en una habitación grande, estos dispositivos envían energía directamente hacia las personas y objetos que se encuentran en esa habitación.
Es la diferencia entre calentar una habitación y sentir el sol sobre la piel.
Calor que realmente llega hasta donde se necesita
Lo bueno de los radiadores de onda corta infrarroja es que no les importa el aire que los rodea. Pueden transmitir calor a mayor distancia y con mayor efectividad. Cuando se encienden, el elemento calentador se calienta en segundos. Ya no hay necesidad de esperar una hora para que el calentador eleve gradualmente la temperatura. Basta con presionar el botón y sentir el calor de inmediato. Es muy rápido.
Cómo lidiar con techos altos
Si sus techos tienen más de 5 metros de altura, no puede usar simples calentadores. Necesita un sistema más potente para asegurarse de que el calor llegue hasta el suelo. Para ello, utilizamos tubos de cuarzo-halojeno. Son lo suficientemente resistentes como para soportar altas temperaturas sin romperse, y nos permiten generar mucha energía en un espacio reducido.
Dependiendo de la cantidad de energía que necesite, generalmente los conectamos a redes de 220V o 380V. Utilizar una tensión más alta suele ser la mejor opción, ya que nos permite utilizar tubos más largos sin riesgo de daños en los cables.
Los inconvenientes de la instalación
No basta con colgar estos dispositivos en el techo y listo. Debido a la intensidad del calor generado por los radiadores de onda corta infrarroja, el ángulo de instalación debe ser preciso. Si se equivoca en unos pocos grados, habrá zonas donde la temperatura sea demasiado alta, mientras que otras zonas seguirán estando frías. Además, debe asegurarse de que los materiales del techo puedan soportar ese calor.
Y una advertencia rápida: los tubos de cuarzo son frágiles. Si su taller tiene muchas vibraciones o mucho polvo, será necesario utilizar protectores. Sin ellos, los tubos pueden romperse o quedar cubiertos de suciedad, y eso hará que la capacidad de generación de calor disminuya drásticamente.